Organizar una boda para 120 invitados en Cartagena no es lo mismo que hacerlo en Bogotá o Medellín. El calor del Caribe, las distancias entre venues y la logística de ingredientes frescos cambian por completo las reglas del juego gastronómico.
El primer paso es elegir un venue que no solo sea bonito, sino que tenga la infraestructura de cocina y refrigeración que un servicio de esa escala necesita. Haciendas como las de la zona de Turbaco o los salones frente al mar en Bocagrande ofrecen estéticas distintas, pero ambos requieren planificación logística seria si quieres servir platos calientes a 120 personas al mismo tiempo.
La clave está en el formato de servicio. Un buffet bien montado con estaciones en vivo permite escalonar el flujo de invitados y mantener todo fresco:
- Ceviche al momento
- Cortes a la parrilla
- Pasta al minuto
En cambio, un servicio emplatado tipo francés exige una cocina de respaldo impecable y al menos 12 meseros experimentados para esa cantidad de comensales.
El rango de inversión gastronómica para una boda de este tamaño en Cartagena oscila entre $180.000 y $350.000 por persona, dependiendo del formato, la complejidad del menú y si incluyes coctelería de autor. Nuestra recomendación es siempre presupuestar un 10% adicional para imprevistos: un invitado extra, un cambio de clima que obligue a mover el montaje, o ese postre especial que la novia decidió sumar a último momento.
La degustación previa es innegociable. No se trata solo de probar sabores: es el momento donde definimos tiempos de servicio, probamos la vajilla, ajustamos las porciones y te damos la tranquilidad de saber exactamente qué van a experimentar tus invitados.
Si estás planeando una boda en Cartagena y quieres que la comida sea una experiencia memorable —no solo un trámite entre la ceremonia y el baile—, el momento de empezar a conversar con tu catering es al menos seis meses antes del evento.
