La prueba de menú es uno de los momentos más divertidos de planear una boda, pero también uno de los más importantes operativamente. Es la última oportunidad antes del día para ajustar sabores, confirmar decisiones y ver al equipo en acción. Esta es nuestra guía sobre cómo sacarle el máximo.
Cuándo programarla
Lo ideal es entre 3 y 4 meses antes del evento. Muy temprano y los ingredientes de temporada pueden cambiar. Muy tarde y no hay margen para ajustes importantes en menú o logística. Si vienes de otro país, coordina la prueba con una visita presencial de planificación para maximizar tu tiempo.
Quién debe venir
Los novios siempre. Opcionalmente tu wedding planner y, si hay alguien con influencia en las decisiones (padres que pagan parte de la boda, por ejemplo), incluirlos puede evitar conflictos después. Evita traer grupos grandes: más de cuatro personas convierte la prueba en una cena social y pierdes foco.
Qué se prueba exactamente
En una prueba seria deberías probar: dos o tres opciones de entrada, dos o tres opciones de plato fuerte, el postre principal (y alternativas si tienes dudas), un par de cocteles de la barra y un pasaboca de ejemplo si el formato incluye coctel de bienvenida. No es una cena completa para seis invitados — son porciones de prueba para evaluar.
Cómo evaluar bien
Llévate un cuaderno o usa notas en el celular. Para cada plato evalúa: sabor, temperatura al llegar, presentación, porción y cómo se siente después del primer bocado (importante para cenas largas). Pide ver cómo se ve el plato en la vajilla real que usarás el día del evento, no solo en el plato de prueba.
Qué preguntar
Cómo se mantiene la temperatura si hay 160 invitados versus una prueba para cuatro. Cómo se adapta el plato si hay invitados con restricciones dietarias. Qué pasa con los postres delicados en el calor de Cartagena. Cuántos cocineros estarán en el evento. Qué sucede con los cambios que pidas después de la prueba: ¿se pueden, tienen costo adicional, hay plazo?
Qué decisiones tomar en la prueba
Selección final del menú (entradas, platos fuertes, postres). Ajustes puntuales de sabor: más salado, menos dulce, más ácido. Cocteles firmados del evento. Estilo de servicio si todavía está abierto (plateado vs familiar vs estaciones). Pide un resumen por escrito de todo lo decidido antes de irte, para evitar malos entendidos después.
El follow-up
Tu catering debería enviarte un resumen de la prueba dentro de 48 horas con: menú final confirmado, ajustes acordados, cualquier cambio de precio (si hubo), y próximos pasos. Si no llega, pídelo. Un follow-up claro es señal de un equipo organizado.

